A pesar de su antigüedad en la estrategia digital, integrar una campaña de emailing correctamente no es sencillo ya que muchas veces bordea la delgada línea del spam.

Por este motivo en este post, vamos a darte una serie de consejos para crear una campaña de emailing. Empezamos por lo más básico:

Partes de un correo electrónico.

  • Encabezado: incluye la información relativa del destinatario y remitente. Es interesante mencionar los conceptos de Copia (CC) y Copia Oculta (CCO), ya que en el primero les llegará una copia del correo a los destinatarios, mientras que en Copia Oculta nadie más que tú podrá ver a quién se le ha mandado el email.

Es imprescindible conocer y controlar estos campos a la hora de gestionar una correcta campaña de emailing, pues tu base de datos podría quedar al descubierto y violar la privacidad de tus suscriptores.

  • Asunto: es lo primero junto al remitente que va a visualizar tu suscriptor, por lo que es imprescindible generar confianza, interés y que resulte lo suficientemente atractivo para que abra el email. ¿Cuántas veces al día eliminamos publicidad en nuestra bandeja de entrada sin leerla? Seguramente incluso haya días que no miramos ninguno y van todos directos a la papelera.

Además, si tienes la opción de personalizar a cada uno de tus suscriptores vas a potenciar las probabilidades de que sea abierto, por lo que un “María, no puedes dejar escapar…” o similar es siempre mejor visto que un correo genérico.

Tampoco es recomendable utilizar signos de exclamación, interrogación o mayúsculas,  palabras como gratis, 100% ya que son típicos de correos spam. Y lo que queremos es diferenciarnos ¿verdad?

  • Mensaje: aquí es dónde vamos a plasmar lo que queremos comunicar. Hay que tener en cuenta, que ante la gran saturación publicitaria a la que estamos sometidos diariamente no tenemos apenas tiempo para dedicárselo a leer un correo comercial extenso, por ello, es importante que seamos breves, directos y concisos. El mensaje puede tener distintas partes:

Cabecera: debemos dar la posibilidad a nuestro suscriptor de leer el mail directamente desde un navegador, además de poner nuestra identidad corporativa para que nos identifique inmediatamente.

Cuerpo: la comunicación que queremos realizar, ya sea mediante texto, imágenes, …

Pie: en este apartado deberemos añadir la información necesaria para que nuestro suscriptor pueda darse de baja de nuestra suscripción cuando lo desee, además de incluir los datos de contacto y links a nuestras redes sociales.

Ficheros Adjuntos: los ficheros adjuntos nos dan grandes posibilidades, por ello, no hay que olvidar nunca esta opción en tu estrategia de Marketing Online. Puedes adjuntar folletos publicitarios, formularios, videos, documentación adicional, …

Como detalle adicional, y para evitar que nuestro correo se pierda en la bandeja de Spam de nuestros contactos es importante que el servidor de correo saliente coincida con el remitente.

¿Pero…y eso es todo? ¡Para nada! En el siguiente post te comentaremos detalles acerca de los tipos de emailings, la frecuencia de envío, los tipos de tasas para medir y herramientas útiles para realizar correctamente una campaña de emailing.

¿Has realizado alguna vez una campaña de emailing? ¿Crees que es uno de los métodos más efectivos de marketing online? ¿Nos cuentas tu experiencia?

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Colaborador en inventtatte